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LOS DERECHOS HUMANOS Y LA Autores:
Cuauhtémoc Amezcua Dromundo (Coordinador). Carmen
Chinas Salazar, Martha Elvia García García,
José Santos Cervantes, Santos Urbina Mendoza
(Coautores). Edición: Nueva Democracia,
APN y Movimiento Juarista Bolivariano por la Soberanía y la Unidad
de América Latina y el Caribe. México. 2003. Los cargos contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra y los argumentos de Cuba Por Carmen Chinas y Santos Urbina.
1985 y 1986. Bajo la administración Reagan, se produjeron los primeros intentos del gobierno de los Estados Unidos, fracasados por cierto, de imponer una condena a Cuba en materia de derechos humanos. Las primeras iniciativas se canalizarían sin éxito en el marco de la Tercera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.(1) 1987. El primer intento de materializar una condena contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos se produjo en 1987, cuando los Estados Unidos presentaron por primera vez un proyecto de resolución, que fue desestimado al resultar aprobada una moción de no acción sobre el mismo. 1988. La llegada al poder de George Bush (padre) en 1988, le dio continuidad a la política de Reagan hacia Cuba. El cuestionamiento al sistema político y electoral cubano se constituyó en uno de los pilares del ataque, tratando de argumentar la incompatibilidad de los mismos con las normas internacionalmente aceptadas en materia de democracia y derechos humanos. Los Estados Unidos presentaron en 1988 un nuevo proyecto de resolución contra Cuba. Sin embargo, un grupo de países latinoamericanos presentó un proyecto de decisión alternativo. Este fue adoptado por consenso. El texto latinoamericano acogió con beneplácito la invitación que realizara el gobierno de Cuba para que una misión integrada por el presidente de la Comisión y otros cinco representantes de Estados miembros de la comisión visitaran el país, con el fin de observar la situación en materia de derechos humanos, y pudieran presentar un informe al respecto a la comisión. Los Estados Unidos fueron forzados a retirar su proyecto condenatorio a Cuba. 1989. En buena medida se repitió lo ocurrido el año anterior. Varios países latinoamericanos presentaron un proyecto de resolución alternativo al propuesto por los Estados Unidos. El de los países latinoamericanos fue adoptado en votación, tras la derrota de varias enmiendas interpuestas por los Estados Unidos y sus principales aliados. El proyecto aprobado tomó nota del Informe de la Misión que visitara Cuba e invitó al gobierno cubano a trabajar en la aplicación de las recomendaciones que la misión visitadora había realizado. La iniciativa estadounidense dirigida a imponer una condena a Cuba fue nuevamente desestimada, tras la aprobación de una moción de no acción. 1990. Por primera vez, se adopta un proyecto de resolución presentado por los Estados Unidos contra Cuba. Los Estados Unidos pudieron quebrar ese año la resistencia de América Latina, logrando así imponer su condena a Cuba. En el contenido de la resolución se pide al secretario general que presente un informe a la Comisión en el año siguiente, acerca de los resultados de los contactos que mantuviera con el gobierno cubano. A partir de este momento, se estableció en la práctica un mecanismo de seguimiento a la llamada situación de los derechos humanos en Cuba, que recibió el rechazo del gobierno y el pueblo cubano. 1991. Washington argumentó la “falta de cooperación de Cuba con la comisión”. Incluyó en el texto de su iniciativa anticubana el nombramiento de un representante especial del secretario general que, a partir de 1992, transformó en relator especial de la comisión sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. De esta manera aprovechó en su beneficio la negativa de Cuba a reconocer legitimidad alguna a un mandato, que en su opinión, estuvo viciado de origen. 1993-1997. Durante estos años los Estados Unidos lograron que se aprobara su resolución contra Cuba. Sin embargo, la tendencia durante todos ellos fue de una votación cada vez menor en favor de la moción de Washington. 1998. En el 54° período de sesiones de la comisión, la resolución presentada por los Estados Unidos contra Cuba fue derrotada en votación de 16 a favor y 19 en contra. 1999-2003. Los Estados Unidos cambiaron de estrategia. Los proyectos contra Cuba ya no fueron presentados por su representación, sino a través de la de otros países como la República Checa, Uruguay, Perú... Las votaciones han sido muy cerradas. Washington se ha visto en la necesidad de ejercer inocultables presiones y chantajes contra varios gobiernos para forzarlos a votar a favor de esas mociones. Abril de 2001. Esta es la resolución en donde se hacen acusaciones respecto a supuestas violaciones de los derechos humanos en Cuba. Las resoluciones posteriores (2002, 2003) con un lenguaje más moderado exhortan al gobierno de Cuba a permitir inspecciones. El contenido de la resolución es el siguiente: “La Comisión de Derechos Humanos, - Teniendo en cuenta que hasta ahora el gobierno de Cuba no ha introducido mejoras satisfactorias en la esfera de los derechos humanos; - Expresando su preocupación por la continuada violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba, como la libertad de expresión, de asociación y de reunión y los derechos que guardan relación con la administración de justicia, pese a las expectativas suscitadas por algunas medidas positivas adoptadas en los últimos años por el gobierno de Cuba; -Exhorta una vez más al gobierno de Cuba a asegurar el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y a establecer el marco apropiado para garantizar el Estado de derecho sobre la base de las instituciones democráticas y la independencia del sistema judicial; -Exhorta al gobierno de Cuba a cumplir su compromiso para con la democracia y el respeto de los derechos humanos que contrajo en la Sexta Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Presidentes de Gobierno celebrada en Santiago en 1996, compromiso reiterado en la Novena Cumbre Iberoamericana celebrada en La Habana en 1999, así como un compromiso idéntico que contrajo en la Cumbre de los Países de América Latina y la Unión Europea, que figura en la Declaración de Río de 1999 aprobada por la Cumbre; -Expresa la esperanza de que se tomen medidas positivas con respecto a todos los derechos humanos y las libertades fundamentales; -Hace hincapié, sin embargo, en su profunda preocupación por la continuada represión de los opositores políticos y por la detención de disidentes y de todas las personas detenidas o encarceladas por expresar pacíficamente sus ideas políticas, religiosas y sociales y por ejercer su derecho a una participación plena e igual en los asuntos públicos, y exhorta al gobierno de Cuba a que ponga en libertad a esas personas; -Exhorta al gobierno de Cuba a entablar el diálogo con la oposición política como han pedido varios grupos; -Invita al gobierno de Cuba a que dé al país los medios que le permitan un contacto pleno y abierto con otros países para asegurar el disfrute de todos los derechos humanos de todo el pueblo cubano, recurriendo a la cooperación internacional, permitiendo una corriente más libre de personas e ideas y aprovechando la experiencia y el apoyo de otras naciones”. (3) Abril de 2002. “La Comisión de Derechos Humanos (4) (...) Invita al gobierno de Cuba, sin perjuicio de reconocer los esfuerzos hechos por la República de Cuba en la realización de los derechos sociales de la población pese a un entorno internacional adverso, a realizar esfuerzos para obtener similares avances en el campo de los derechos humanos, civiles y políticos, en consonancia con las disposiciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos y atendiendo los principios y normas propios del Estado de derecho”. Abril de 2003. “La Comisión de Derechos Humanos (5) (...) Insta al gobierno de Cuba a que reciba a la representante personal del Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Derechos Humanos y le preste toda las facilidades necesarias para que pueda cumplir plenamente el mandato contenido en la resolución 2002/18. (...) Decide seguir examinando esta cuestión en su 60º período de sesiones en relación con el mismo tema del programa, ocasión en la que la representante personal del ato comisionado presentará su informe sobre la aplicación de la resolución 2002/18”. Los cargos contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU son: 1) Viola los derechos humanos y las libertades fundamentales, como la libertad de expresión, de asociación y de reunión. 2) Viola los derechos que guardan relación con la administración de justicia. 3) Reprime a los opositores políticos, a los disidentes y a diversas personas por expresar pacíficamente sus ideas políticas, religiosas y sociales, y por ejercer su derecho a una participación plena e igual en los asuntos públicos. Por lo señalado, se demanda de Cuba: a) Recurra a la cooperación internacional y permita y aproveche la experiencia y el apoyo de otras naciones en materia de democracia y derechos humanos. b) Ponga en libertad a los disidentes encarcelados. c) Entable diálogo con la oposición política.
La representación de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos ha rechazado todos los cargos. Su representante, Juan Antonio Fernández Palacios (6) ha sido claro y enfático. También lo ha sido el canciller de Cuba, Felipe Pérez Roque. Los argumentos de Cuba se pueden sintetizar así: 1. No existen tales violaciones a los derechos humanos en Cuba. Es una falacia. En Cuba se respetan los derechos humanos de manera plena, los individuales y los colectivos, mucho más que en otros países como los que intentan acusarla. 2. Existe, eso sí, un descarado afán intervensionista por parte de los Estados Unidos en contra de Cuba. Y se está reflejando en las posiciones de la CDH en los últimos años. 3. También existe un grave deterioro de la Comisión de Derechos Humanos. Se deja imponer decisiones que obedecen a intereses particulares de algunos países poderosos. Por ello ha perdido credibilidad. 4. Es preciso democratizar los métodos de esta Comisión, restablecer con transparencia sus objetivos y sus reglas; en una palabra, fundarla de nuevo. La Comisión debe estar al servicio de los intereses de todos y no ser rehén de una minoría poderosa. (7) 5. Es imprescindible desterrar de esta Comisión los dobles raseros. ¿Acaso los que hoy cuestionan la legitimidad de las elecciones en un país africano dijeron una palabra cuando, hace apenas un año, en medio del escándalo, debimos esperar casi un mes para conocer quién sería el Presidente de los Estados Unidos? (8) 6. Cuba en modo alguno puede aceptar intromisiones ajenas en sus asuntos internos. Es un país soberano. Es un país digno. Desde luego que Cuba rechazó de modo categórico la resolución de abril de 1990 (9). Y con igual firmeza rechazó la resolución de abril de 1992. La consideró no válida por estar viciada de origen. Y ha venido rechazando todas las ulteriores, de 1993 a 2003. (10) |
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