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Llamamiento en defensa de Cuba

El mundo ha sido testigo de las aventuras guerreristas emprendidas contra distintos pueblos de la Tierra por el gobierno de Estados Unidos que abiertamente desconoce así los principios de la convivencia internacional, la Carta de las Naciones Unidas y todo orden legal y ético existente, para imponer de manera unilateral un orden mundial a la medida de sus intereses.

Prueba de ello ha sido el monstruoso crimen cometido contra Irak. No conforme con ello, sigue amenazando a todos los pueblos que no se supediten a sus dictados, con lo que deja al desnudo su pretensión de imponer de manera abierta una tiranía mundial de corte nacifascista donde nadie quede a salvo de su dominio total.

En este marco, ha desatado una feroz ofensiva en contra de una nación latinoamericana, la hermana República de Cuba y su Revolución. Y así como, en el caso de Irak, el gobierno de Bush invocó una serie de mentiras para tratar de justificar su intromisión, ahora inventa como pretexto la supuesta defensa de los derechos humanos, de la “libertad” y la “democracia”. Echando mano de tales argucias ha pasado a una nueva etapa dentro de su prolongada ofensiva contra la Patria de Martí, que dura ya más de cuatro décadas. Ahora ha entrado a la fase de preparación intensiva de una guerra total.

Prueba de ello son las aseveraciones del jefe del Buró Cuba del Departamento de Estado, quien ha dicho que Estados Unidos considera los incidentes relacionados con secuestros de aeronaves y embarcaciones desde Cuba como una amenaza a su seguridad nacional. Semejante declaración pretende ignorar las medidas que el gobierno de este país hermano toma para evitar tales hechos. Paralelamente, Washington condena las acciones legales que Cuba, en defensa de su soberanía, tiene contempladas en su Legislación para aplicar a aquellos individuos que cometen actos de terrorismo, secuestro y otros de extrema gravedad. Además de todo lo anterior, el gobierno de Bush y su representante en La Habana, James Cason, han realizado toda clase de acciones para estimular nuevos secuestros y actos terroristas de todo tipo. Uno de los instrumentos para propiciar los secuestros lo es la llamada “Ley de Ajuste Cubano”, ley criminal que estimula y premia la migración de cubanos hacia Estados Unidos, siempre y cuando sea ilegal, aun mediante el uso de la fuerza, derramamiento de sangre y el asesinato, por parte de quienes emigran. Al mismo tiempo, Estados Unidos restringe la migración legal, negando el otorgamiento de visas a los ciudadanos cubanos que las solicitan pacíficamente y dentro del marco de la ley.

La fase de preparación intensiva de una guerra total de Estados Unidos contra Cuba, que ya está en marcha, se compone de estos elementos: primero, la organización por parte de Estados Unidos de la “quinta columna”, integrada por cubanos traidores, que dentro de la Isla, realizaría toda clase de acciones para facilitar y apoyar la invasión. Segundo, la promoción de una nueva oleada de secuestros de aviones y embarcaciones que daría el pretexto a Washington para lanzar la invasión, con el argumento ya esgrimido de que esos actos amenazan su seguridad nacional. Tercero, la típica campaña de desinformación y propaganda dirigida por Washington hacia la población de Estados Unidos y del mundo para tratar de convencerla de la “necesidad de la guerra contra Cuba”. Y cuarto, las multiplicadas acciones que Washington viene realizando para tratar de asegurar el apoyo subordinado de los gobiernos de muchos otros países, sobre todo los de América Latina, a dicha guerra.

¿Qué es lo que ha hecho en realidad la Revolución Cubana para suscitar la interesada furia de Washington? Entregar la propiedad de la tierra a los campesinos que la trabajan, recuperar las riquezas nacionales para ponerlas en función del beneficio popular. Lograr que la inmensa mayoría de los que antes eran arrendatarios hoy sean propietarios de sus viviendas. Erradicar el analfabetismo e implementar la educación gratuita para la totalidad de los niños cubanos ocupando el primer lugar mundial en maestros per cápita y niños por aula. Abrir escuelas especiales para infantes discapacitados. Conceder subvenciones económicas a los estudiantes universitarios.

Reducir la mortalidad infantil a seis por cada mil nacidos, la más baja de este continente. Elevar la perspectiva de vida en quince años más, con lo que se coloca entre los niveles más altos del mundo. Erradicar enfermedades, antes endémicas, con campañas masivas de vacunación. Convertir a Cuba en el país con más alto nivel de médicos per cápita. Establecer un sistema de salud pública absolutamente gratuito para todos los ciudadanos. Crear laboratorios para elaborar vacunas y soluciones preventivas contra muchas enfermedades.

Lograr el respeto y admiración para su cinematografía así como para sus artes plásticas. Crear un poderoso movimiento literario y expandir las editoriales y la producción de libros. Multiplicar teatros, museos, galerías, salas de concierto y conservatorios extendiendo su influencia creativa. Demostrar la eficacia de una red de establecimientos deportivos y de un sistema de amparo al desarrollo físico, a través de los numerosos y notables triunfos de los atletas cubanos. Erradicar la tortura -ninguno de sus acusadores ha podido demostrar lo contrario-, tampoco se ejecuta a nadie extrajudicialmente ni existen "desaparecidos", como en el resto de América Latina.

Este es el “mal ejemplo” que el imperio no puede tolerar. Esto es lo que realmente quiere desaparecer el imperio, la prueba fehaciente, de que a noventa millas de su territorio, existe otro modelo de desarrollo, que pese al oprobioso bloqueo económico, a que lo ha sometido durante más de cuarenta años, ha logrado otorgar y asegurar los satisfactores básicos a todo un pueblo, modelo que nadie impuso y que es producto genuino de la lucha secular del pueblo cubano, por su independencia, democracia y bienestar.

El hermano pueblo de Cuba, habitante de una pequeña isla, que sólo cuenta con su dignidad y amor al suelo en que nació, en defensa legítima de su soberanía y su derecho a la autodeterminación enfrenta ahora una nueva etapa, más agresiva, en lucha desigual contra el imperio todopoderoso, las grandes corporaciones transnacionales y la maquinaria militar y subversiva más poderosa que jamás haya existido.

Por eso, en este momento en que se requiere de la más amplia solidaridad por parte de todos los mexicanos, de todos los latinoamericanos, de todos los habitantes de la Patria Grande, para con nuestros hermanos cubanos y su Revolución, hacemos un llamado a establecer acciones enérgicas en defensa de los principios juaristas de no intervención y libre autodeterminación, así como para denunciar y condenar las amenazas, los preparativos y las acciones ya emprendidas por el gobierno norteamericano para atacar militarmente a la Patria de Martí.

¡Defender a Cuba es defender a México y a América Latina!

Mayo de 2003.

Movimiento Mexicano Juarista-Bolivariano
Nueva Democracia, APN

 

   

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